Las elecciones de comedia.
Las elecciones presidenciales de Estados Unidos, uno de los puestos con más poder en la actualidad global, son el próximo 5 de noviembre y el mundo entero esta expectante a lo que va a pasar. En su momento más decisivo y con un panorama reñido, no está claro quién será el próximo presidente. Con los candidatos, jugándose el todo el por el todo, cualquier “paso en falso” puede significar la derrota, ya que no queda tiempo para resarcir el daño y recuperarse.
En este contexto, el domingo 27 de octubre, tuvo lugar en Nueva York en el Madison Square Garden un espectáculo de comedia auspiciado por la campaña Trump, fuertemente mediatizado, al que asistieron simpatizantes de todo tipo, incluso el magnate Elon Musk estuvo presente; pero lejos de ser un show que a través de las risas acercara a los simpatizantes y generara más votos, dejo todo tipo de críticas por comentarios racistas y de odio.
Tony Hinchcliffe, fue el encargado de la presentación, en la que se refirió entre chistes de humor negro a la población latina asegurando que “les encanta hacer bebés”, y llamo “isla flotante de basura” a Puerto Rico; además de hablar sobre Palestina y los judíos. Comentarios que desataron la furia de muchos de los espectadores, tanto políticos demócratas y republicanos, del candidato vicepresidencial Tim Walz; como artistas originarios de la isla borivua como Ricky Martin, Bad Bunny y Jennifer López, y de varios grupos de población del común, entre otros.
Las críticas se han escalado al punto que, los portavoces de la campaña de Trump, han buscado distanciarse de los apuntes del comediante a toda costa; no obstante, sin mucho éxito, ya que la ola de críticas ha tomado mucha fuerza y rechaza este y varios apuntes del discurso antinmigrante del candidato republicano, como un conjunto.
Los migrantes son una minoría, no tan minoría dentro de Estados Unidos y su voto puede representar lo suficiente para poner a un candidato como presidente. La población latina cuenta con alrededor de 36 millones de votantes elegibles para votar este año, esparcidos por todo el territorio de EEUU, y sobre todo en estados decisivos como Pensilvania y Arizona.1
Por lo tanto, este sentimiento de rechazo generado en este grupo poblacional podría ser decisivo el 5 de noviembre. Ocurrió todo muy cerca al gran día, por lo que, las posibilidades de Trump de distanciarse realmente de lo sucedido y despegar, son pocas, los votantes que no han votado lo recordaran para ejercer su derecho.
Es evidente que expresidente, no se encuentra en su mejor momento de campaña, buscando a toda costa salir favorecido, mientras, su contrincante Harris se fortalece, la farándula le apoya e incluso los momentos políticos le juegan a favor.
Igualmente, es notorio que la elección de un show de comedia “negra” para una campaña política puede no ser la mejor decisión, temas sensibles de actualidad y que preocupan a la nación abordados con humor, pueden no ser bien recibidos por los algunos grupos poblacionales y generarían, como en este caso, descontento. Fue una apuesta ambiciosa, que suena bien en la teoría, pero no resulto como se esperaba.
Pese a esto anterior, es notorio como la política es cambiante, volátil y difícil de medir, por lo que hasta el 5 de noviembre se sabrá quién es el nuevo presidente de Estados Unidos, y como se ha visto, todo ha pasado y aun todo puede pasar, en esta campaña reñida, turbulenta e interesante que han dejado Harris Y Trump, un ejemplo perfecto de geopolítica actual.
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