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Bab el-Mandeb: cuando controlar un estrecho es controlar la incertidumbre.

En geopolítica, controlar un territorio no siempre significa ocuparlo por completo. A veces, basta con controlar el punto exacto o un tramo en donde el mundo no puede permitirse detenerse. Eso, es precisamente lo que está ocurriendo con Yemen. En cuestión de días, los hutíes avanzaron sobre la ciudad portuaria de Mocha y la estratégica isla de Perim —Mayun—, ubicada prácticamente en el corazón del estrecho de Bab el-Mandeb. El movimiento no es simplemente una nueva victoria territorial dentro de la guerra civil yemení: es una apuesta por convertir una posición geográfica en una herramienta de poder regional y, potencialmente, global. Y aquí, aparece, el verdadero problema: los hutíes no necesitan cerrar el estrecho de el-Mandeb totalmente para demostrar que pueden utilizarlo como un arma geopolítica. Les basta con demostrar que pueden hacerlo. El estrecho de Bab el-Mandeb conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y, por extensión, con el océano Índico. Es uno de los grandes puntos de...

El mapa también es poder: África quiere dejar de verse pequeña.

Un mapa parece una de las representaciones más inocentes del mundo. Líneas, fronteras, océanos y continentes organizados sobre una superficie plana. Sin embargo, pocas cosas son menos neutrales. Porque un mapa no solo muestra el mundo, construye una determinada manera de interpretarlo. El pasado 4 de septiembre, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por 164 votos a favor, uno en contra y seis abstenciones la resolución “Correct the Map”, impulsada por Togo en nombre del grupo africano, para promover representaciones cartográficas que reflejen con mayor precisión el tamaño relativo de los continentes. La iniciativa, pone sobre la mesa la integración del uso de proyecciones de áreas equivalentes como Equal Earth, desarrollada en 2018, frente a la histórica proyección de Mercator. La proyección que se buscaba remover, la Mercator, nació en 1569 para resolver una necesidad concreta, la de la navegación marítima. Su principal ventaja era preservar las direcciones, algo funda...

Islandia le dice “no” a Bruselas: Cuando la soberanía pesa más que el escudo europeo.

Islandia acaba de recordar a Europa que, en geopolítica, la seguridad no siempre se traduce en integración. El 29 de agosto, los islandeses acudieron a las urnas para decidir si su país debía reanudar las negociaciones de adhesión con la Unión Europea. El resultado fue estrecho, pero contundente: 52,8 % votó “no” frente a 47,2 % que apoyó retomar las conversaciones. Con una participación del 82,5 %, la más alta desde las elecciones legislativas de 2009, el mensaje difícilmente puede interpretarse como apatía. Islandia votó, y eligió sobre algo mucho más profundo que su relación con Bruselas, decidió el lugar que quiere ocupar en un mundo cada vez más atravesado por la competencia geopolítica. Este resultado, por sí solo no representa necesariamente un rechazo a Europa. Representa, sobre todo, un rechazo a la idea de que la única manera de garantizar seguridad, prosperidad e influencia sea cediendo parte de la capacidad de decisión nacional a una estructura supranacional como la Union...

Canadá–Estados Unidos: cuando el comercio deja de ser integración y se convierte en poder.

Durante décadas, hablar de la relación entre Canadá y Estados Unidos era hablar de una de las alianzas económicas más integradas del sistema internacional. Una frontera prácticamente desmilitarizada, cadenas productivas profundamente interconectadas y acuerdos comerciales prósperos, hicieron de América del Norte uno de los principales espacios de integración económica, policita y militar del mundo. Sin embargo, hoy esa premisa está siendo cuestionada. Luego del fracaso de las negociaciones comerciales entre Ottawa y Washington el 21 de agosto, seguido por la entrada en vigor de nuevos aranceles estadounidenses del 50% sobre aproximadamente US$20.000 millones de productos canadienses; suceso que no representa únicamente otro episodio de la guerra comercial impulsada por Donald Trump, representa algo mucho más profundo: la transformación de una relación históricamente basada en la interdependencia a una relación crecientemente condicionada por la asimetría de poder. Ambos pa...

Cuando las alianzas tienen precio: Trump, Corea del Sur y la nueva geopolítica de la presión.

Hay decisiones que parecen militares, pero en realidad son diplomáticas. Y hay decisiones diplomáticas que terminan revelando algo mucho más profundo: cómo una potencia entiende el poder. Así, el anuncio de Donald Trump de reducir “considerablemente” la participación estadounidense en los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur no debería leerse únicamente como una modificación operativa de “Ulchi Freedom Shield”. Es, en realidad, una señal sobre el futuro de las alianzas estadounidenses. Trump justificó su decisión con tres argumentos que, juntos, dicen mucho más que cualquiera de ellos por separado: el costo de los ejercicios, su “muy buena relación” con Kim Jong-un y la negativa de Corea del Sur a participar en las acciones estadounidenses contra Irán. El mensaje parece sencillo: si un aliado no acompaña a Washington cuando Washington lo necesita, Washington puede reconsiderar cuánto está dispuesto a hacer por ese aliado. Y ahí comienza el problema. por eso, el verd...

Argentina vs Brasil: Cuando la ideología empieza a costar demasiado.

Hay conflictos diplomáticos que nacen de una diferencia de intereses y otros que nacen de una diferencia de visión del mundo. La crisis entre Argentina y Brasil pertenece, peligrosamente, a los dos. Lo que comenzó como una confrontación personal entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva terminó convirtiéndose en una disputa que atraviesa la política doméstica, las elecciones, el Mercosur y la propia discusión sobre el lugar que América Latina quiere ocupar en el sistema internacional. Brasil decidió reducir por primera vez en décadas el nivel de su relación diplomática con Argentina después de una escalada de ataques públicos de Milei contra Lula. No es una ruptura formal, pero sí una señal inequívoca de deterioro. Y aquí está el verdadero problema, cuando la política exterior se convierte en una extensión de la batalla ideológica interna, los Estados comienzan a confundir intereses nacionales con intereses partidistas. y en este caso es evidente, con dos países, y dos proyect...