Bab el-Mandeb: cuando controlar un estrecho es controlar la incertidumbre.
En geopolítica, controlar un territorio no siempre significa ocuparlo por completo. A veces, basta con controlar el punto exacto o un tramo en donde el mundo no puede permitirse detenerse. Eso, es precisamente lo que está ocurriendo con Yemen. En cuestión de días, los hutíes avanzaron sobre la ciudad portuaria de Mocha y la estratégica isla de Perim —Mayun—, ubicada prácticamente en el corazón del estrecho de Bab el-Mandeb. El movimiento no es simplemente una nueva victoria territorial dentro de la guerra civil yemení: es una apuesta por convertir una posición geográfica en una herramienta de poder regional y, potencialmente, global. Y aquí, aparece, el verdadero problema: los hutíes no necesitan cerrar el estrecho de el-Mandeb totalmente para demostrar que pueden utilizarlo como un arma geopolítica. Les basta con demostrar que pueden hacerlo. El estrecho de Bab el-Mandeb conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y, por extensión, con el océano Índico. Es uno de los grandes puntos de...