El puerto de Chancay
El proyecto de expansión china de “La nueva ruta de la seda”, es sin lugar a duda, un éxito global, que ha logrado y promete posicionar al gigante asiático en todas las latitudes de globo sin ninguna dificultad. Uno de los últimos grandes logros de esta iniciativa, se dio en América latina, el pasado 14 de noviembre, cuando se inauguró en Perú el mega puerto de Chancay, un corredor ultramoderno y revolucionario que asegura transformar las dinámicas de exportación en la región.
Con una inversión de más de 35.000 millones de dólares, a unos 70 kilómetros de Lima, empezó a operar esta mega estructura, que propone un punto de conexión entre Sudamérica y Asia, con trayectos, tiempos y costos más reducidos, comparado con otros puertos cercanos, como puerto Manzanillo en México o Long Beach en Estados Unidos, apoyándose en tecnología moderna. Resultando en una herramienta para aumentar el intercambio entre regiones con mayor facilidad en todos los sentidos, reajustando el orden geopolítico global.
Los trayectos desde Chancay hasta Asia reducirían la duración por tramo, en promedio alrededor de 30 días, permitiendo, a las regiones comerciar en menor tiempo, a un costo más reducido, y obviando intermediarios como Estados Unidos. Chile, Argentina, Colombia, Brasil, y toda sudamericana podría beneficiarse a gran escala, inyectando potencia a las economías.
Igualmente, al requerir bastante mano de obra para su operación, se impulsaría el trabajo directo e indirecto, generando contrataciones masivas que beneficien a las ramas profundas de la sociedad peruana.
No obstante, existen muchos retos, críticas y temores en torno a Chancay. Perú, sufre de una falta de infraestructura vial efectiva, que no ha resuelto el gobierno antes de inaugurar el corredor, lo que podría torpecer el tránsito de mercancías, dificultado el acceso de múltiples origines hasta el puerto.
Paralelo, se generaría una dependencia de Perú en China, el objetivo del asiático es esta, sin embargo, el gran auge económico que promete esta alianza volcaría la economía peruana en el nuevo puerto y la relación con Asia, sublevando sus intereses en detrimento del gobierno de Xi Jinping, convirtiéndose en una “ficha útil” en América latina. El poder e influencia chino crecería, podría conflictuar incluso, con Estados Unidos, con presencia en su “vecindario”.
Al mismo tiempo, la facilidad de una ruta de comercio, generada por el puerto de Chancay, podría derivar en beneficio del narcotráfico, con esta problemática fuertemente marcada en la región, sin un ente regulador, habría una ruta de transito para estupefacientes mucho mas efectiva, mas rápida y económica; son necesarias garantías para evitar la expansión y facilidad de acceso a las drogas y su logística.
Así mismo, y en otros proyectos chinos en la región, pese a la nueva de oferta de empleo, no se suelen contratar nativos hispanohablantes, más bien, se moviliza mano de obra desde Asia para trabajar bajo supervisión del gobierno de XI Jinping, limitando el impacto positivo en la disminución del desempleo regional, al igual que en la capacidad de gestión de país receptor.
Financiado en su mayoría por la empresa china “Cosco Shipping lines”, China es el accionista mayoritario del consorcio, lo que permite y garantiza que sus interese primen sobre cualquier otra cosa, incluso el medio ambiente o los intereses del gobierno peruano.
Este proyecto, acaba de ser inaugurado, por lo que sus alcances reales aún son teóricos, los resultados reales tardaran en evidenciarse, aun no se han terminado todas las fases, ni ha gestionado muchos contratos, pronto se podrá obtener una visión más concreta.
Es evidente, que el “tablero” geopolítico se ha movido en favor de China, quien de a poco y desde 2013 ha logrado posicionarse en muchas locaciones, con proyectos de expansión económica que benefician a los implicados, impulsando desarrollo obtiene poder. Así mismo, ha ubicado un punto estratégico cerca a Estados Unidos, pudiendo desviar le flujo económico hacia Asia en mayo velocidad, a menor costo y omitiendo intermediarios.
Ojalá, este proyecto del puerto de Chancay logre impactar positivamente en la región, innovando el comercio, potenciando las economías de Suramérica a y través del desarrollo, donde se prime la dignidad humana y el cuidado del medio ambiente. Falta ver que sucederá.
Interesante visión de la penetración de China en LATAM
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