La nueva Siria
La inestabilidad en Oriente Medio ha dado un nuevo giro, desde el pasado 30 de noviembre Siria está viviendo un cambio de régimen que de cierta manera repercute en el resto del mundo. El grupo rebelde opositor Hayat Tahrir al Sham (HTS) avanzo desde la periferia del territorio, para finalmente tomarse Damasco y el dominio de su país.
El antiguo líder Bashar Al Assad, negocio su salida con HTS, solicitando y recibiendo asilo en Rusia, con el compromiso de participar activamente en la transición entre el gobierno saliente y el entrante, lo que confirma oficialmente al Hayat Tahrir al Sham, en cabeza del liderazgo de Abu Mohammed Al-Jawlani con el poder en Siria.
Sorpresivamente llego este movimiento, si bien Siria llevaba en conflicto activo los últimos 13 años, desde que la primavera árabe estallo, se creía que, Al Assad, con 20 años en el poder de Bashar y 50 de la dinastía familiar, gozaba de cierta estabilidad y en solo semana y media todo se volcó en su contra.
Este cambio ateriza en un momento en que la región está en tensión, con las guerras en Gaza y Ucrania en el vecindario, Irán y Rusia, aliados cercanos e históricos de Al Assad están enfocados en sus propios conflictos, mientras Siria transiciona a un nuevo líder, solo hay incertidumbre.
En 2015, estas alianzas con Rusia e Irán la sirvieron a Al Assad para contener el avance rebelde; el Kremlin destino apoyo militar que logro asegurar la continuidad de este; mientras el régimen iraní enviaba apoyo financiero; esta vez con sus propios conflictos en curso no pudieron responder y apoyar esta avanzada rebelde del HTS, dejando a Bashar desprotegido, perdiendo finalmente el control de su territorio.
Estos sucesos, golpean el prestigio de Rusia, con el deterioro de su mayor aliado en medio oriente y a la espera de los movimientos y sus repercusiones, sobre todo con el comercio entre naciones y dos bases militares estratégicas en territorio sirio de las que no se sabe que pasará, el Kremlin deberá negociar con el líder entrante; se espera que nuevos acercamientos tomen lugar; si bien, aunque el nuevo gobierno espera abrirse más al mundo, le sería útil esta alianza.
Paralelamente, Irán se ve igualmente afectada, no solo su aliado histórico está en un momento coyuntural, sino que, la ruta principal que conecta su territorio con Hezbolá y que sirve de camino de intercambio de insumos, está en riesgo, y podría no ser más una opción viable en el futuro.
En el otro extremo, pero igualmente afectado por esta nueva ola de hechos está occidente. Estados Unidos ha catalogado a Al Assad y a Al-Jawlani como terroristas, aunque se ha mostrado un poco, muy poco más cercano al nuevo régimen; ve como sus contrincantes de la mano de Rusia están viviendo una transformación y muchos cambios pueden ocurrir, incluso en su beneficio.
Para el vecino Israel, quien ha vivido enfrentamientos directos con Siria, esta es la oportunidad para alivianar la fuerte tensión en la región, con su contrincante concentrado en sus asuntos internos y la ruta de conexión de Irán con Hezbolá en incertidumbre puede tomar un respiro. Así mismo, Netanyahu, ha aprovechado la coyuntura para avanzar sus fuerzas militares en territorios de los Altos del Golan, una meseta al sur de Siria sobre la que reclama territorios no reconocidos internacionalmente, argumentando que un acuerdo de 1974 sobre la división de estos se invalido tras el cambio en el poder.
Para Turquía, el vecino del norte, quien ha apoyado grupos rebeldes activamente, ha promovido la paz y ha recibido la mayor cantidad de refugiados sirios, este cambio podría significarle una mitigación de la presencia migrante en su territorio, que le ha traído bastantes tensiones internas. Aunque Erdogan no es cercano al grupo HTS, se cree que sin su apoyo clave este no habría logrado hacerse del poder.
Internamente en Siria, se ha visto una ola de migración masiva de muchos refugiados en el extranjero de vuelta a su país. El HTS ha anunciado una transición en conjunto con el régimen saliente, además de una flexibilización de algunas normas y cierta apertura hacia el mundo. Aun le espera un largo camino al HTS, sobre todo para recuperar su deteriorada economía, se espera que este proceso tome en buenas condiciones, alrededor de 20 años.
Hay mucha incertidumbre, el cambio dentro de Siria está en proceso, apenas iniciando y cualquier cosa puede pasar, el grupo HTS está instaurando una nueva realidad que podría ir a cualquier lugar del espectro político global y acercase a oriente u occidente, falta ver cómo se desarrollara.
Lo que, si es seguro, es que el juego geopolítico en la región y a nivel global se está moviendo; Rusia e Iran ven como su gran aliado está cambiando y podría no ser parte eje de su círculo; Israel toma un respiro y avanza en la “recuperación” de territorio; EE. UU. analiza el panorama e intentara abrirse camino; Turquía ve esta como una posibilidad de menguar sus problemas internos. Muchos cambios están gestándose.
Es evidente que este proceso en Siria que apenas empieza seguirá cambiando y continuará afectando su vecindario y el resto del mundo. Se espera que lo que suceda, mejore la calidad de vida de los habitantes y no tensiones aún más las relaciones exteriores en una región volátil. Falta ver que sucederá.
Excelente análisis,y resumen de acontecimientos muchas gracias por escribir este excelente Blogspot. Felicitaciones
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